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Respondemos lo que tenés que saber sobre el paro internacional de mujeres del #8M

4 preguntas sobre el #8M para entender mejor de qué se trata.

1. ¿Por qué el 8 de marzo?

El 8 de marzo es, como muchxs saben, el Día Internacional de la Mujer. Durante muchísimos años esta fecha se desvirtuó de sus significado original: era un día para festejar ser mujer con descuentos en shoppings, gente que regalaba bombones o flores y otras estrategias de marketing que por décadas taparon el motivo real por el que se recuerda este día: no es una celebración “romántica” sino una conmemoración política y social.

El día de la mujer se proclamó en 1910 de manera internacional para homenajear al movimiento por los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal, aunque en ese momento no había una fecha exacta. En ese año, más de 140 mujeres trabajadoras murieron en un incendio en la fábrica Triangle de Nueva York, un suceso que repercutió en la legislación laboral de Estados Unidos. En las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre. En 1917, en Rusia, hubo huelgas y reclamospor los 2 millones de soldados muertos en la guerra y las amas de casa reclamaron “pan y paz”. Cuatro días después (el 8 de marzo) el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Desde entonces, el Día Internacional de la Mujer se conmemora los 8 de marzo.

Es muy importante dejar de lado las promos con descuentos en zapatos y las tarjetas con corazones para poder recuperar el significado original de este día: el de la lucha por los derechos de las mujeres.

2. ¿Por qué hay paro?

La convocatoria une a más de 30 países bajo la consigna “Si nuestra vida no vale, produzcan sin nosotras”. Hay varios reclamos: desde las diferencias en el mercado de trabajo hasta la forma más extrema de violencia (solo en los primeros dos meses del año, en Argentina hubo 47 femicidios y 3 travesticidios). Con respecto al empleo, la brecha salarial es del 20% en las trabajadoras registradas y llega al 35% en el trabajo informal. Según el INDEC, el 75% de las mujeres ganan menos de 12.122 pesos por mes. Además, se intenta reivindicar a quienes se dedican a las tareas del hogar a partir de la famosa frase de la socióloga Silvia Federici: “Eso que llaman amor, es trabajo doméstico no pago”. Según el INDEC, las mujeres dedican el doble de tiempo a hacer tareas domésticas y de cuidado que los hombres. Esto se produce por los roles de género y la naturalización de que es un trabajo que le corresponde a las mujeres.

Además, el aborto es uno de los temas que siempre están presentes entre los reclamos, pero en Argentina este año cobra mayor relevancia porque algo tan debatido en la sociedad,  finalmente logró instalarse dentro del Congreso: el 6 de marzo se presentó el proyecto de despenalización con 71 firmas de legisladores de distintos partidos políticos para poder tener una ley que permita el aborto libre y gratuito para todas las personas gestantes que decidan interrumpir su embarazo.

3. ¿Por qué además se marcha?

Básicamente, para visibilizar. En todo el mundo, pero en especial en nuestro país, las movilizaciones masivas siempre sirvieron para poner en agenda los temas que importan a una gran parte de la sociedad. Tomar la calle es una forma de manifestar masivamente un reclamo por derechos, es un instrumento de todxs nosotrxs para mostrar aquello que nos importa y que necesitamos que se tome en cuenta por los espacios de poder. Para preguntar para qué sirve marchar el #8M, hay que preguntarse primero para qué sirven las movilizaciones en general y, la respuesta siempre es la misma: nadie logró nada nunca quedándose en su casa sin luchar por lo que considera justo. Hasta el 2012, no existía el agravante femicidio y hasta el 2015 (año de la primera marcha #NiUnaMenos) en los medios todavía se hablaba de “crimen pasional” o se decía “la mató por amor”. La ley de identidad de género y de matrimonio igualitario son otros ejemplos de leyes conseguidas a partir de los reclamos populares. El aborto legal, libre y gratuito es una deuda social enorme y fue a fuerza de tuitazos, pañuelazos y marchas que finalmente se volvió inevitable debatirlo en el Congreso, incluso impulsado por un presidente que se manifestó abiertamente en contra de su aprobación.

4. ¿Pueden ir los hombres a la marcha?

Este es uno de los temas más conflictivos dentro de los espacios feministas, especialmente quienes a la vez militan en partidos políticos que participarán de la movilización encolumnadxs detrás de sus banderas. ¿Pueden los hombres cis ir a la marcha? Sí, por supuesto, nadie se los va a prohibir… la pregunta es, ¿deberían? Y hay un consenso generalizado que indica que preferiblemente no y esto es por varios motivos. En principio, porque es una lucha de las mujeres, trans e identidades no binarias, es decir, quienes a lo largo de la historia fueron (fuimos) silenciadxs, invisibilizadxs y no escuchadxs, en particular en los temas por los que se lucha en el #8M. Es importante entonces que esas voces se escuchen sin ser tapadas por las que se escuchan siempre, aunque esa no sea tu intención. ¿Te acordás que en una marcha #NiUnaMenos salió en todos lados la foto de un hombre en cuero sosteniendo un cartel que decía “Estoy semidesnudo rodeado por el sexo opuesto y me siento protegido, no intimidado, quiero lo mismo para ellas”? Probablemente te acuerdes porque, como dije antes, salió en todos lados (y si no, es el de la foto de acá arriba). Por algún motivo (cof cof patriarcado cof cof), los hombres que van a las marchas suelen cobrar mucho más protagonismo que las mujeres. Otro motivo por el que mayoritariamente se pide que no vayan, es que muchas (muchísimas) mujeres se encontraron en las marchas con sus abusadores, golpeadores o violadores. Y estaban sosteniendo carteles feministas con el pañuelito verde. Sin ir más lejos este “héroe nacional” que sostenía el simpático cartel que salió en todos lados, tenía denuncias de su ex pareja por violencia de género. También hay muchas mujeres que manifestaron sentirse incómodas porque durante la misma marcha, los supestamente aliados feministas, no paraban de acosarlas y decir abiertamente comentarios desubicados sobre su cuerpo.

¿Sos hombre cis y no estás de acuerdo con nada de lo anterior? Yo sé lo que estás pensando: “yo no soy así, realmente lucho por todas las causas feministas, jamás haría algo como eso” y probablemente tengas razón, pero es imposible diferenciar y si vos venís, probablemente ellos, los machistas, también lo van a hacer. Si estás de acuerdo con la causa, ¿no te parece más importante empatizar con quienes pueden sentirse incómodxs con tu presencia que estar en un lugar en el que no es imprescindible que estés? Un día las mujeres piden estár en un entorno seguro, sin miedo, sin mirar para todos lados porque no se sabe quienes están alrededor. Un día, un ratito. Si considerás que realmente estás desconstruido, es un buen momento para cuestionarte por qué te molesta y enoja tanto sentirte excluído por una vez de una marcha. Pensalo.

¿Qué podés hacer el día de la marcha? Acá hay algunas ideas:

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